Jhinga Pilan que consiste en arroz con cúrcuma, cardamomo, langostinos y camarones.
Punjabi Garam Masala es decir costillas de cordero al tandori en su salsa de garam masala. Este platillo me encantó, el cordero excelentemente bien preparado con un toque especiado, que permanecía en la boca por largo tiempo. lLástima que el vino estaba caliente. Y sí era cordero, no como en otros sitios que me insisten que es cordero y se trata de chivo, cuyo sabor no es igual. Lo he reclamado varias veces en Caracas, pero me miran como si estuviera loca. Lo que pasa es que yo nací y crecí en Coro y en mi casa se hacía chivo religiosamente una vez a la semana y ese sabor lo tengo perfectamente registrado en la memoria.
Este postre a base coco pero en varias versiones: arroz con coco, helado de coco bañado en una salsa de leche de coco, trocitos de coco crujiente y gelatina de agua de rosas. Cuando vi el postre pensé "hoy me voy sin postre", porque no me gusta el coco, al punto que digo que soy alérgica para que no me fastidien con eso. Pero mi amigo Rubén, que sabe este cuento, me animó a probar el helado, que estaba delicioso y la combinación con la gelatina me pareció interesante.
TASTE OF INDIA. Así promociona el restaurant Lola el festival de cocina indio que comienza el 29 de septiembre y se extenderá hasta el 4 de octubre. Admito que asistí con mucho prurito porque no pegaba el lugar con el tipo de comida, pero la curiosidad fue más fuerte. Por algún motivo que no comprendo, Caracas carece de este tipo de propuesta gastronómica, así como pasa con la comida vietnamita, coreana (aunque supe por la comensal que se aburría de un lugar casi clandestino) y de indonesia por solo citar algunas.
El restaurant en sí es un lugar decorado con buen gusto, agradable, esos sitios de página social a la que solo asiste, como diría un amigo" gente bella". Aunque yo agregaría y "con real". El encargado de la cocina es el chef Fernando Ortiz, quien estuvo varios meses en la India. Además tiene algo que me encantó, es una persona dedicada, narró con pasión y detalle el proceso de todos los platos, a pesar de la modalidad que se ha puesto tan de moda, que consite en instalar estudios de transmisión en las cocinas como si se tratara de reality show. Una lástima porque lo que mejor habla por un chef es su cocina, no sus palabras. Puede ser que ayuden, pero nadie engaña al paladar.
Ortiz hizo una selección del menú que se servirá en el festival: en primer lugar llevaron una especie de pan llamado Namm, en dos versiones (o así lo entendí yo pero en este punto no estoy muy segura del nombre, porque no entiendo mi propia letra), lo cierto es que estaba mundial. Luego Sana Pakora (pastelitos de vegetales y lentejas en salsa de curry amarillo), seguido de Jhinga Pilan, Punjabi Garam Masala y el postre compuesto por varias preparaciones hechas a base de coco. La comida preparada por el chef Ortiz en líneas generales es aromática y no solo por la presencia de las especias, sentí la fragancia de hierbas y flores. También está bien presentada, muy en línea con lo que está de moda y las raciones son generosas sin ser groseras, o por lo menos así nos sirvieron a los periodistas.
En esta ocasión, fueron bastante puntuales con el servicio. Asistió un grupo ni muy numeroso pero tampoco pequeño. Almorzamos con un ambiente musical apropiado y la comida servida a buen ritmo, además de muy sabrosa. Tenía temor a que me cayera un poco pesada por el tema de las especias, pero no fue así, más allá de un sabor que se fijó en mi paladar hasta el otro día.
Creo que vale la pena apoyar esta iniciativa, mi impresión es que si a la gente de Lola le va bien con este festival, implementarán esta propuesta en su carta, porque trajeron los hornos como los que usan en la India, y una inversión tan grande no creo que se limite para el uso de festivales.
Sobre el costo, creo que es más o menos la media en un restaurante de estas características en Caracas, un poquito más de doscientos de los fuertes (¿?), sin incluir el vino, aunque creo que la gente de Pernot Ricard tiene una oferta interesante. La cocina india poco a poco se está poniendo de moda en Caracas, por ahí viene también el festival organizado por el hotel JW Marriot, espero que llegue para quedarse.
Trajeron estos hornos de la India, en la foto estaban asando el cordero.
El Nann, pan indio hecho al momento, una delicia. Inés Peña, que estaba en la mesa conmigo, no paraba de comer mientras decía que era su favorito.









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